miércoles, 25 de mayo de 2011

Desde la nube dejarse caer,
ser como el agua que vuelve a llover.

martes, 24 de mayo de 2011

¿Sabes? Yo también sé por qué te quiero. Porque haces las cosas fáciles. Porque si tuviera que elegir un sitio para vivir, sería tu cuarto. Porque debajo de tu cama el mundo es tan pequeño, que parece que no puede pasar nada más. Y a mí no me hace falta que pase nada más, si estoy contigo.

miércoles, 18 de mayo de 2011

lunes, 16 de mayo de 2011

Nos reímos. Y seguimos riéndonos así. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos. Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que él ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdida. O mejor dicho, estás enamorada.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Y saber que en ese momento estarás, en ese momento en el que no me apetece nada más que llorar, en el que harás todo lo posible para evitar ver una lágrima en mis ojos, en la que cojeras mis labios con tus manos y me los pondrás de esa forma tan peculiar, que consigue sacarme aunque sea, una pequeña sonrisa.

martes, 10 de mayo de 2011


No hacía falta decir nada más. Solo eramos él y yo en aquella habitación. Sus brazos eran mi refugio y su mirada iluminada por el sol me hacía valorar lo bonito que era pasar cada momento a su lado, saber que él estaba ahí, que me quería.
Entonces, sus labios se movieron para decir:
- Eres impresionante.
Y ese simple momento bastó para hacerme perder la poca cordura que me quedaba
.
-Es arriesgado, dijo la experiencia.
+No tiene sentido, dijo la razón.
-Inténtalo, susurró el corazón.

lunes, 9 de mayo de 2011

El libro del amor el largo y aburrido y se escribió hace mucho tiempo. Está lleno de flores y cajas en forma de corazón y cosas que somos demasiado jóvenes para saber.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad. Depende de cómo lo vivamos. Si te vas a calentar que sea al sol, si vas a engañar que sea a tu estómago, si vas a llorar que sea de alegría, si vas a mentir que sea sobre la edad, si vas a robar que sea un beso, si vas a perder que pierdas el miedo, si existe hambre que sea de amor, y si es para ser feliz que sea contigo.


  ¡Tengo miedo de todo! Tengo miedo de lo que ví, de lo que hice y de lo que soy, y de lo que más tengo miedo es de salir de esta sala y nunca más en la vida sentir lo que siento cuando estoy contigo.


domingo, 8 de mayo de 2011

"Creo en el color rosa. Creo que reírse es el mejor ejercicio para quemar calorías. Creo en besarse, en besarse mucho. Creo en ser fuerte cuando todo parece ir mal. Creo que las chicas felices son las chicas más bonitas. Creo que mañana es un nuevo día, y creo en los milagros."

Audrey Hepburn

sábado, 7 de mayo de 2011


Sueña con las estrellas cada noche, ve en ellas a sus compañeras de viaje. Sueña con cosas bonitas, aunque su vida parece no necesitar sueños, es sencilla y complicada a la vez, feliz e infeliz, preocupada y despreocupada, es suya, simplemente.
A su lado es feliz, feliz como no lo ha sido antes en su vida, y él forma, junto a las estrellas y un cielo azul oscuro brillante, un tándem perfecto para seguir soñando.

viernes, 6 de mayo de 2011

No se trata de ir por la vida con una sonrisa de oreja a oreja para demostrar que eres feliz, se trata de reír sin darte cuenta, de soñar despierta y no acordarte después, de jugar con fuego, quemarte, y aun así reír, porque es lo único que puedes hacer, esa sonrisa que se convierte en carcajada en menos de un segundo, y que más tarde, llegará a formar parte de esos momentos irrepetibles que componen tu felicidad.


jueves, 5 de mayo de 2011

Entre lo poco que sé de la vida, se que nada vale la pena sin alguien que te haga ser totalmente incoherente. Ni flores, ni velas, ni grandes joyas. Ése es el verdadero romanticismo. Alguien que llegue, te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y que arrase de un plumazo con tus principios, tus valores, tus yo nunca o tus yo qué va.